Fundada en 1954

HISTORIA DE LA HERMANDAD DE LA SANTA CENA

De todas las hermandades existentes en Torrent, ninguna, como la Hermandad de la Santa Cena, representa la idiosincrasia y la forma de ser del barrio que la vio nacer: el Poble Nou. Barriada singular, fue configurándose a partir del año 1851, cuando las estaciones del vía crucis o calvario que se encontraban diseminadas por la pequeña ladera del montículo de Monte-Sión –lo que hoy sería las calles Calvario y Toledo- se concentran en el patio o ámbito que rodea el Convento de Ntra. Sra. de Monte-Sión. El Ayuntamiento, que dispone de la capacidad legal sobre los terrenos para establecer patios sobre los que edificar nuevas casas, al haberse redimido los derechos señoriales qué pesaban sobre la población en el inmediato año de 1847, concede solares a los vecinos que quieran asentarse en este lugar. De forma rápida van construyéndose las casas que conforman las calles Calvario, Monte-Sión, Santa Marta, Santa Magdalena y Toledo. La barriada se completa, ya en el siglo XX, con la prolongación de estas calles y las transversales del Dominical y María Auxiliadora. La creación o restablecimiento de las diferentes hermandades que conforman la Semana Santa de Torrent, a 10 largo de la década de los años cuarenta del siglo XX, gira alrededor de los grupos o asociaciones relacionados con la Parroquia de la Asunción de Ntra. Sra. y del Convento de Ntra. Sra. de Monte-Sión. Ahora será una barriada, formada por gentes dedicadas al trabajo del campo o por obreros asalariados en las fábricas, la que se una para instituir una nueva hermandad y ello constituirá su signo de identificación.

Los precedentes a la constitución de la hermandad hay que situarlos en las celebraciones de la Semana Santa de 1953. Visitando a los sagrarios de las distintas iglesias, Rosendo Chuliá, Pedro Vilata, José Viñes, Francisco Ortí, Francisco Silla y José Mestre coinciden con el paso de una hermandad que realiza su traslado procesional. En el momento de detenerse para contemplarlo, Pedro Vilata insinúa al resto de acompañantes la posibilidad de crear en el barrio del Poblé Nou una hermandad de categoría, con solo proponérselo.

Esta pretensión no queda arrinconada sino que, días después, en la taberna de ca La Punxona, va tomando el correspondiente cuerpo en las conversaciones y tertulias que mantienen Rosendo Chuliá, José Mestre Calatayud, José Viñes, José Cintero Puchalt y Blas Madramany, entre otros. De estas charlas surge la idea de formar una comisión con el fin de entrevistarse con el arcipreste de Torrent, don José González Frasquet, y darle a conocer las inquietudes de la barriada para formar una nueva hermandad. Unos días más tarde, el 7 de abril de 1953, previa la correspondiente convocatoria, en La Dominical, perteneciente a las Religiosas Salesianas, tiene lugar una asamblea general para aquellos vecinos de la barriada que estuviesen dispuestos a integrarse en la hermandad. A esta asamblea asisten, especialmente invitados, don José González Frasquet, arcipreste de Torrent, y don Vicente Alejos Cervera, presidente de la Hermandad del Descendimiento de la Cruz. Don José González hace propios los deseos de los presentes a los que ofrece todo su apoyo y aliento al proyecto que se quiere iniciar en la barriada con esta fundación. Don Vicente Alejos asesora a los asistentes en los fines espirituales a los que debe orientarse esta iniciativa. Expresa de que forma deben encauzarse los primeros pasos de la hermandad respecto a la constitución de una junta directiva, la organización administrativa y económica, actos propios a establecer, determinación de los colores del hábito que han de utilizar los hermanos, concreción del paso procesional, etcétera. Finalmente, los asistentes deciden constituir la hermandad. Es deseo unánime que se denomine «Hermandad de la Santa Cena», al considerar la cena pascual de Jesucristo con los apóstoles el inicio de la pasión. Es una aspiración de todos los que están dispuestos a inscribirse, que ya en estos momentos preliminares alcanza el número de noventa personas, que debe salir en primer lugar en los desfiles procesionales de Semana Santa; por tanto, al no existir en Torrent paso o representación de este momento de la pasión se opta por el mismo. Por otra parte, se acuerda formar una junta directiva para llevar adelante todo el proceso organizativo que la nueva hermandad requiere.

Después de la reunión general en la que se decide establecer la hermandad, unos días después, el 9 de abril de 1953, la junta directiva que salió designada establece los correspondientes cargos entre sus miembros. Queda configurada por: Rosendo Chuliá Cervera, presidente; José Mestre Calatayud, vicepresidente; Joaquín Catalá Prats, secretario; Francisco Ortiz Martínez, tesorero; Juan de Dios López y Pascual Espeleta Sena, contadores; José Viñes, José Vilata, Manuel Calles, Francisco Silla, Pascual Cintero, Vicente Giménez, Blas Madramany, Pascual Gómez, Francisco Mantas, Vicente Vilata, José García, Francisco Marcilla, Vicente Marcilla y Brígido Giménez, vocales. En esta misma reunión acuerdan el establecer una cuota semanal de cinco pesetas con el fin de amortizar el coste del hábito del que cada hermano ha de disponer. Los colores representativos que se adoptan para la vesta son el del rojo granate para la capa y capuchón y el color crema para la túnica; con las correspondientes sandalias rojas y calcetines blancos. Se deciden estos colores por ser los que más se identifican con el pan y vino, productos utilizados por Jesucristo en la cena eucarística. De igual modo, con el fin de obtener fondos para subvenir los gastos generales  del desenvolvimiento de la hermandad, se resuelve realizar rifas o solicitar donativos. Prácticamente todos los domingos los miembros de la junta sortean un jamón u otros productos por las calles de la barriada. De esta forma, al iniciar el año 1954, entre las rifas realizadas y las cuotas cobradas, aparte de tener liquidado todo el instrumental para la banda, hay un remanente de 14.586 ptas.

Después de un año de ilusiones y trabajos, llegadas las celebraciones de la Semana Santa de 1954, desfila por primera vez la hermandad. La conformaron un total de 79 hermanos con su correspondiente vesta. La banda estaba compuesta por nueve cornetas, seis tambores, dos timbales y una caja; el resto de hermanos portaba su pertinente báculo que, diseñado al efecto fue elaborado en la fábrica de bronces de Ricardo Peris Andréu. De estos primeros báculos de que dispuso la hermandad se hizo una primera fundición de 80 unidades, cuyo coste alcanzó las 95 ptas. más dos especiales a 235 ptas. En el año 1955, debido a que llegaron a desfilar alrededor de 253 hermanos, hubo de fundirse 120 unidades más. El domingo de Ramos, 11 de abril de 1954, en la Parroquia de la Asunción de Ntra. Sra., don José González Frasquet, párroco de la misma, bendijo el banderín de la hermandad en la presencia de los padrinos don Ricardo Peris Andréu y doña Mª Dolores García Picornell.

Fruto también de la labor realizada en este primer año, es la incorporación a la Archicofradía del Santo Cáliz de Valencia. El acuerdo, adoptado por la junta el 2 de marzo de 1954, se vio confirmado con el nombramiento de cofrades e imposición de la medalla a los miembros de la hermandad, el domingo 4 de abril, de manos del obispo auxiliar don Jacinto Argaya. Sin embargo, sería en el año 1955 cuando estas imposiciones gozaron de una extraordinaria brillantez. El domingo 27 de marzo sale de Torrent hacia Valencia un tren especial formado por         nueve unidades que traslada a los miembros de la hermandad y cerca de 1.500 personas que los acompañan. Después de colocarse el hábito en la iglesia de San Agustín de Valencia, inician un desfile por las principales calles de la ciudad hasta llegar a la catedral, donde el obispo auxiliar de Valencia impone a 180 hermanos la medalla distintiva de la Cofradía del Santo Cáliz.

La hermandad constituye estos primeros años el aglutinante de las aspiraciones de la barriada. En junta general extraordinaria, celebrada el 21 de abril de 1954, con la asistencia del vicario de la parroquia de la Asunción de Ntra. Sra. y del alcalde de la población don Ángel Simó Urios se manifiesta la necesidad de construir un grupo escolar en el Poblé Nou con el fin de subsanar esta importante deficiencia que afecta al vecindario. En otra posterior, realizada el 15 de octubre de 1954, don Fernando Primo, cura párroco de la Parroquia de San José, establecida provisionalmente en La Dominical, y consiliario de la hermandad, hace un llamamiento general a todos los miembros a participar con entusiasmo en la construcción del nuevo templo parroquial. La compra de los terrenos es inminente y el precio de los mismos se sitúa entre las 200.000 y 300.000 ptas. La contribución de los miembros de la hermandad fue fundamental en la realización de muchos trabajos para la nueva iglesia. Unos, con su trabajo personal cumpliendo las labores más diversas; otros, transportando con sus carros piedras y gravas para los cimientos. La hermandad como institución participa también adquiriendo un metro cuadrado en la campaña iniciada en 1954, para recaudar fondos, consistente en la adopción de un trozo de terreno de un palmo o un metro cuadrado según las posibilidades económicas de cada uno. Por otra parte, también colabora en las necesidades de la parroquia con la donación de una imagen de Jesucristo yaciente para los oficios de Semana Santa. La imagen la encarga la hermandad al artista Federico Siurana, quien talla en madera de Soria una figura de Jesucristo de 1’50 mts.

Después de las celebraciones de la Semana Santa de 1955 se produce una renovación en la junta directiva con la incorporación de nuevos miembros, mientras que otros dejan su cargo por distintas circunstancias. La nueva junta presidida por Rosendo Chuliá Cervera la integrarán: José Mestre, Antonio García, Francisco Mantas, Francisco Ortí, Joaquín Catalá., Salvador Gozalvo, Francisco Silla, Pascual Espeleta, José Viñes, Ramón Costa, Salvador Raga, Francisco Marsilla, Francisco Ortí Piles, José Cintero, Blas Madramany, Francisco Viñes, Ricardo Ortí, José García, Pascual Gómez.

Una de las primeras disposiciones que establece la nueva junta, aprobada en la asamblea general del 4 de mayo de 1955, será el participar en el sepelio de cualquier hermano difunto; así como fijar una cuota extraordinaria de cinco pesetas por hermano, con la idea de que este hecho contribuya a realzar el sentido de confraternidad entre todos los que forman la hermandad.

Las siguientes determinaciones están encaminadas a conseguir el paso para los desfiles procesionales. La hermandad realizaba, en estos primeros años, como acto propio, el Martes Santo, un solemne Via Crucis en el Calvario. Al efecto, se convoca un concurso público para la ejecución de las figuras que han de conformar el paso de la Santa Cena. El artista José Mª Farinós Bisbal obtiene el contrato por el precio de 52.000 ptas. comprometiéndose a utilizar en su tallado madera de pino de albar, de buena calidad, y a realizarlo según el diseño presentado.

Con el fin de hacer frente a esta importante cantidad que había de satisfacerse, la junta dispone que una vez se terminen de pagar los hábitos, la cuota correspondiente, de cinco pesetas, se destine como asignación al pago del paso. Esta aportación se aumenta hasta la cantidad de diez pesetas según acuerdo de la junta general extraordinaria de 16 de marzo de 1964.

El paso una vez concluido fue bendecido el Domingo de Ramos 30 de marzo de 1958, por don José González Frasquet, cura párroco de la Asunción de Ntra. Sra., delante de la casa de don Pascual Silla, en la calle Gómez Ferrer. El acto fue apadrinado por Rosendo Chuliá Cervera y Francisca Casanova. A continuación, se efectuó la entrada procesional de las imágenes con la participación de todas las hermandades y autoridades locales.

El paso se ubica en el templo provisional de San José que se había construido.
Después, ante el avance de las obras de la nueva iglesia, en un local del que disponía la parroquia. Finalmente, ante la venta del mismo, se construiría un recinto ex profeso en la partida de la Marchadella.

En junta general extraordinaria celebrada el 26 de marzo de 1960 se decide incorporar nuevos miembros a la junta directiva y proceder a una renovación parcial de la misma, quedando del siguiente modo:
Rosendo Chuliá Cervera, presidente; Eduardo García Mora, vicepresidente; José Tuzón Martínez, secretario; Jesús Silla Ibor, vicesecretario; Francisco Ortí Martínez, tesorero; José Soriano Piles, vicetesorero; Francisco Silla Marimón, José Conejeros Climent, Brigido Giménez Cruz, José Cabrelles Ballester, Juan Botifora Vilata, José Molins Benavent, Enrique Úbeda, vocales.

Cuatro años después, en una nueva junta general extraordinaria, presidida por el consiliario don D. Vicente Rodrigo, tiene lugar una nueva renovación de la junta que seguirá presidida por Rosendo Chuliá Cervera; Fabián Catalá, vicepresidente; Jesús Silla, secretario; José Viñes, vicesecretario; Francisco Silla, tesorero; Valentín Company, vicetesorero; José Cabrelles y Salvador Ortí, representantes en la Junta Central de Hermandades; José Cintero, José Vilata, José Grimaldos, Rafael Casanova, José Soriano, José Molins, José García y Francisco Ramírez, vocales.

A pesar de la existencia de esta junta, la hermandad sufre un gran decaimiento. La capacidad y el poder resolutivo de la misma es mínimo. Una auténtica crisis que abarcará gran parte de la década de los sesenta y comienzos de la de los setenta. Su sostenimiento y existencia sólo se deberá al esfuerzo tenaz y perseverante de María Ibor Ortiz, quien en estos años será el «alma y vida» de la hermandad, encargándose de llevar a cabo todos los asuntos a ella concernientes y que convierten su domicilio en la auténtica sede de la hermandad.

A partir del año 1976, con la formación de una nueva junta directiva formada por
Rosendo Chuliá Cervera, presidente; Fabiá Catalá, vicepresidente y delegado en la Junta Central; Francisco Silla, secretario, Jesús Silla, tesorero; José Cabrelles, delegado en la Junta Central; José Madramany, delegado de la banda; Ramón Carratalá, Rafael Silvestre, Emilio Ruiz, Luis López, Francisco Marsilla, José Cintero, Enrique Peris y Vicente Marcilla, como vocales; comienza un cierto desvelo por los asuntos de la hermandad.

Uno de los primeros objetivos que se propone será el de restablecer las relaciones con la Cofradía del Santo Cáliz de Valencia, a la cual se pertenecía desde la fundación. La no asistencia a los actos de la mencionada cofradía y la no satisfacción de las cuotas habían hecho perder todos los derechos en la misma. Los contactos oportunos permitirán reinscribir a la hermandad y a todos sus miembros, iniciando, a partir de este momento, una estrecha relación que se ve confirmada todos los años con la imposición de la medalla de la cofradía a los nuevos hermanos y a la Reina del Encuentro del año correspondiente.
Este acto se realiza el segundo o tercer jueves del mes de diciembre de cada año y congrega a un buen número de hermanos que participan de forma colectiva en esta solemne imposición.
Asimismo, con la idea de lograr una mayor uniformidad en los desfiles procesionales se adquieren sandalias para todos los hermanos, se renuevan las galas de los instrumentos y la tela que envuelve la carroza del paso.

En el año 1979, con ocasión de la celebración de las Bodas de Plata de la
Hermandad, previa la aceptación de la Junta Central de Hermandades, se da escolta a la Reina del Encuentro Maria Rosario Antonino Soriano, entrañablemente ligada a la hermandad. Asimismo, el Domingo de Ramos, 8 de abril de 1979, se bendice el nuevo banderín de la hermandad confeccionado por las Monjas Dominicas de Torrent y costeado por los padrinos del mismo Jesús Silla Ibor y Josefa Soriano Yago.

Este mismo año se restauran y pintan todas las imágenes del paso, y la empresa Francisco Boltes de Torrent, con un presupuesto de 33.000 ptas., elabora una nueva estructura metálica para la carroza, con una plataforma para girar el paso cuando las calles se estrechan. Por otra parte, se cambian las antiguas ruedas que se encontraban deterioradas.

La culminación de los actos del 25 aniversario de la hermandad será la entrega de un recordatorio elaborado en bronce, diseñado por José Madramany, a los hermanos que en estos años más se han distinguido en su esfuerzo y dedicación por el bien de la hermandad.

Unos años después, en 1982, ante el hecho de que muchos hermanos hayan de desfilar sin el correspondiente báculo, con un diseño preparado por José Madramany, se elabora un nuevo modelo que consta de un tubo metálico, una tulipa de cristal con su luz incorporada que culmina con la medalla de la Cofradía del Santo Cáliz de Valencia.

La muerte de Rosendo Chuliá Cervera en el mes de marzo de 1983, fundador y único presidente de la hermandad, propicia la elección de una nueva junta que quedará integrada por Fabián Catalá Peris, presidente y delegado en la Junta Central, Ángel Chuliá, vicepresidente; Jesús Silla Ibor, tesorero; José de la Rosa, secretario; José Cabrelles, delegado en la Junta Central, Francisco Silla, encargado de lotería; José Madramany, delegado de la banda; Emilio Ruiz, cobrador de cuotas; Luis López, encargado de material; Eduardo Esteve, de actividades diversas; Ramón Carratalá, Francisco de la Rosa, Manuel Sánchez y José Cintero, vocales. –

Unos años después, en 1988, tiene lugar una importante renovación de la junta de la hermandad. Pasará a presidirla Jesús Silla Ibor; Emilio Ruiz Muñoz, vicepresidente;
José Madramany Andrés, secretario; Eduardo Esteve Silla, tesorero; Francisco Silla Ibor, delegado de lotería; José Cabrelles y Emilio Ruiz, delegados en la Junta Central; Luis López, Emilio Muñoz., José A. Rescalvo, Fernando Casanova, Vicente Peris, Enrique Peris, Israel Muñoz, Félix Bautista y Ángel Chuliá, vocales.

Corresponde en el año 1991 a la Hermandad de la Santa Cena el designar a la Reina del Encuentro y Ángel de Resurrección, nombramiento que recae en la Sta. Rosa Moncholi Pascual.
Este importante acontecimiento queda remarcado, el día 23 de marzo, en la noche del pregón de la Semana Santa, con la imposición, a propuesta de la hermandad, de la medalla de la Cofradía del Santo Cáliz de Valencia a todas las hermandades de Torrent. Para este hecho se elige como elemento representativo cada uno de los banderines. El acto, que se desarrolla en la Parroquia de San José, cuenta como pregonero con don Ignacio Carrau, presidente de la mencionada cofradía; y con don Miguel Canet, consiliario de la misma.

Este importante hecho quedará confirmado, el año siguiente, con la presencia de las hermandades en la catedral de Valencia, previo el desfile procesional por las calles de la propia ciudad. A este solemne acto tan representativo acudirá la hermandad escoltando a la Reina del Encuentro, Rosa Moncholí Pascual.

Nuevamente, en el año 1995, como consecuencia del deterioro que sufrían las imágenes del paso, algunas de ellas se encontraban agrietadas. Son restauradas y pintadas de forma desinteresada por Encarnación González Moya. Por otra parte, se reforma la plataforma de madera de la carroza y se enmoqueta toda ella. Además, se coloca un asidero para poder procesionarla con mayor comodidad. A partir de este año, el paso quedará ubicado en los locales de la Parroquia de San José, abandonado el recinto donde se guardaba en la partida de la Marchadella.

En el año 1996 la junta directiva está conformada por: Jesús Silla Ibor, presidente;

Emilio Ruiz Muñoz, José Cabrelles Ballester, vicepresidentes; Félix Bautista Sáez, secretario; Francisco J. Silla Soriano, vicesecretario; José Madramany Andrés, tesorero; Israel Muñoz Carratalá, contador; Enrique Peris Silla, relaciones públicas; Vicente Peris Silla, delegado banda; Francisco Silla Ibor, Jesús Peris Silla, Pedro Soto Ciscar, Ramón Cabrero Mondéjar vocales.

Por otra parte, se inician las primeras tentativas para llevar adelante la compra de un local social para la hermandad. Las gestiones culminan el l0 de junio de 1996 con la firma de la escritura ante el notario don Ramón Pascual Maiques. La hermandad adquiere a Neftalí M. Gómez Ródenas y Mª Luisa Sevilla un inmueble en la calle Tirant lo Blanch, nº 27, de una superficie de 63’50 mts.

Desde el año 1996 la hermandad, a través de algunos de los miembros de la junta directiva, ha estado presente en el «Encuentro Nacional de Hermandades y Cofradías de la Sagrada Cena de España» que se celebra bienalmente. El de 1996 tuvo lugar en Ciudad Real, el de 1998 en Huelva, el de 2000 en Orihuela, el de 2002 en Zaragoza. Está previsto celebrar el correspondiente al 2004 en Torrent. Estos encuentros son una excelente iniciativa que se lleva a cabo a nivel nacional para conocer otras realidades de la Semana Santa, compartir experiencias, dificultades y esperanzas, para colaborar en proyectos comunes y sobre todo para conocerse y reflexionar en común.

A comienzos de 1997 tiene lugar l’Acte d’Agermanament entre las hermandades de la Santa Cena y Jesús de Medinaceli. La aspiración de compartir alegrías y problemas, de hallar soluciones en común a los retos que la vida depara, de colaborar conjuntamente para que las celebraciones de la Semana Santa revistan la mayor dignidad posible, para que sean signo de la misión evangelizadora que todo cristiano debe realizar, se había ido fraguando en los meses anteriores.Historia santa cena6

El acto de hermanamiento se concretiza en el marco de una solemne Eucaristía celebrada el 17 de enero de 1997 en la Parroquia de San José presidida por don José Emilio Ferrando. En el momento de las ofrendas, ambas hermandades, como símbolo de esta confraternización juntamente con el pan y vino, presentan sus propios estatutos, la medalla del Santo Cáliz y el escapulario de Jesús de Medinaceli.

Concluidos los actos religiosos, una cena en el Restaurante El Pino del Vedat de Torrent reunió a los miembros de ambas hermandades, juntamente con las autoridades locales y de la Junta Central de Hermandades.

Una importante reforma se emprende en el año 1999 en la estructura de la carroza del paso de la Santa Cena. En los talleres de Spania Brass se sustituyen las vigas de madera que sustentan la plataforma por tubo cuadrado metálico. A la vez que, con el fin de mejorar la visibilidad del paso cuando procesiona por las calles, se rebaja la plataforma unos 20 cm. Asimismo se cambia todo el cableado eléctrico y se montan los automáticos eléctricos de seguridad.

Alrededor de la carroza se coloca una greca o adorno metálico para embellecer el trono y las hermanas Soriano Yago confeccionan, con tela de terciopelo granate, el nuevo faldón que estará adornado en cada esquina con una borla de hilo de oro. Todo ello estará sufragado, desinteresadamente, por el matrimonio de Javier Hernández y Mª José Antonino.

En el año 2000 se inicia un ilusionante proyecto con la consecución del paso del Santo Cáliz. En la firma Hermanos Piró se elabora una réplica, hecha ex profeso para la hermandad, del Santo Cáliz de la Catedral de Valencia. En la Parroquia de San José, el domingo 9 de abril de 2000, el consiliario don José Mª Taberner bendice el nuevo cáliz que procesionará, por primera vez, en la tarde del Jueves Santo.

La dignificación del paso, con la construcción de una carroza apropiada y un magnífico trono a su alrededor debido a la mano del artista Pedro Soriano García, se logrará para las celebraciones de la Semana Santa de 2001. La solemne bendición tendrá lugar delante de la Parroquia de San José, el domingo 10 de abril de 2001, una vez concluida la Eucaristía presidida por don José Mª Taberner. Después de su bendición los padrinos José Moncholí Miquel y Amparo Pascual Navarro descubrieron ante el numeroso personal congregado, miembros de la hermandad, representantes de las distintas hermandades de Torrent y Junta Central, autoridades locales, etc. la hermosa obra que se había realizado.Historia santa cena7

Un importante logro se verifica en el año 2002 con la propuesta que realiza Enrique Peris a la junta directiva para la grabación de un CD con diferentes marchas procesionales y toques concernientes a la Semana Santa. Después de los pertinentes ensayos, entre algunos integrantes de la banda, la grabación tiene lugar en L’Auditori de Torrent que se prepara al efecto. Los posteriores arreglos de sonido y producción de la maqueta grabada se efectúa en los Estudios Tabalet de Alboraya.

En este año de 2004, dentro de los actos conmemorativos del cincuenta aniversario de la hermandad, se ha procedido por parte del Estudio Taller de Arte Religioso Suárez Doradores C.E. a una completa restauración del paso de la Santa Cena.

En la actualidad, desde el año 2019, la Junta Directiva de la hermandad está formada por:

Presidente:  Ramón Valiente Díaz

Vicepresidente: Francisco José Silla Soriano

Secretario: José Madramany Andrés

Administrador: Alejandro Company Valcárcel

Delgado local y loterías: Valentín Company Andreu

Secretaria de actas: Amparo Albert Del Toro

Delgado de banda: José Luís Sevilla Cebrián

Delegados JCHHSS: Ramón Valiente Díaz y José Madramany Andrés

Delegado de banda, pasos y material: José Luís Blázquez Cuadrado

Delegada de pasos y material: Susi Cabrelles Carratalà

Delegado parroquial, del museo y Santo Cáliz: Vicente Arocas Ortega

Delegada de lotería, clavariesas y per. bíblicos: Ana María Mejías Pozo

Delegada de eventos, material y per- bíblicos: Susana Martínez Montiagudo

Delegado de pasos y material: José Núñez Vilata

Delegada de eventos y cultura y clavariesas: Encarnación Ortí Pareja